Casares ha rendido este pasado 4 de diciembre homenaje a Manuel José García Caparrós. El joven malagueño, con 18 años, y Blas Infante, con 51 años (asesinado en 1936), comparten desde el 4 de diciembre de 1977 un destino trágico: ambos murieron víctimas de la intolerancia y la represión mientras que sus nombres han quedado ligados a la reivindicación de derechos para Andalucía.
Un cuatro de diciembre muere un malagueño. Una bala traidora le quitó la vida, tan solo porque estaba queriendo a su pueblo, alzando la bandera de su Andalucía (1). Podría haber sido cualquiera de las miles de personas que aquel 4 de diciembre de 1977 participaron en la manifestación por la autonomía andaluza en Málaga. Sin embargo, el disparo efectuado por un miembro de la Policía Armada segó la vida de Manuel José García Caparrós, en la esquina del edificio de la Alameda de Colón.
El entonces presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Cabeza López —militante de Falange Española—, había prohibido que la bandera andaluza ondease en el balcón oficial. A pesar de ello, aquel día la bandera se vio en numerosos balcones y edificios de la ciudad —el Ayuntamiento, el Palacio Episcopal o el monumento al Marqués de Larios, por ejemplo—. Finalmente la enseña andaluza ondeó también en el balcón de la Diputación, lo que provocó la intervención de los antidisturbios, con una virulencia desmedida. En medio de esa carga, en la que se lanzaron botes de humo y pelotas de goma, una bala acabó con la vida de Manuel José. Hasta hoy no se ha aclarado públicamente quién disparó ni quién ordenó hacerlo.
Manifestación en Málaga el 4 de diciembre de 1977 (Archivo UMA)
Caparrós como símbolo
La muerte de García Caparrós se convirtió inmediatamente en un símbolo de la lucha andaluza por la autonomía y contra la represión. Ese primer 4D, más de un millón y medio de andaluces habían salido a la calle para reclamar libertad, amnistía y un estatuto de autonomía. Aquella tragedia no fue en vano: el 6 de diciembre de 1978 fue aprobada en referéndum la Constitución Española; el 28 de febrero de 1980 se produjo otro referéndum sobre la iniciativa del proceso autonómico de Andalucía, con resultado a favor; y el 20 de octubre de 1981 fue aprobado en otro referéndum el estatuto de autonomía de andaluz.
El joven Caparrós, con 18 años, y Blas Infante, con 51 años (asesinado en 1936), comparten desde aquel día un destino trágico: ambos murieron víctimas de la intolerancia y la represión mientras que sus nombres han quedado ligados a la reivindicación de derechos para Andalucía.

Cartel del homenaje a Blas Infante en Casares, el 2 de mayo de 1976 (Autor: Manolo Garvayo)
Casares y la memoria de Blas Infante
Casares, pueblo natal de Blas Infante y semilla de su pensamiento social y humanista, ya mostraba antes del 4 de diciembre de 1977 signos de conciencia regional y cultural andaluza. El 11 de enero de 1975, estando vivo el dictador Francisco Franco, el alcalde José Navarro Ferrer anunció durante su toma de posesión su intención de erigir un monumento a Blas Infante. El escultor malagueño Antonio Leyva realizó la obra, inicialmente compuesta por tres piezas: un busto de Blas Infante (hoy en la plaza de España), una figura del andaluz encadenado y la figura de una mujer andaluza.
La inauguración del monumento estuvo rodeada de tensión: el 2 de mayo de 1976 el pueblo sufrió un bloqueo y días después el gobernador civil de Málaga suspendió los actos de homenaje a Blas Infante, decisión que acabó costando la alcaldía a Navarro Ferrer. Pese a las trabas, la voluntad local por preservar la memoria se mantuvo viva.


Monumento original de homenaje a Blas Infante inaugurado en Casares el 2 de mayo de 1976 y monumento actual (2025)
Justicia pendiente para Blas Infante y García Caparrós
El 14 de abril de 1983 Blas Infante fue reconocido oficialmente como “Padre de la Patria Andaluza” en el Estatuto de Autonomía. El 28 de febrero de 2013, Manuel José García Caparrós fue nombrado a título póstumo Hijo Predilecto de Andalucía. ¿Son suficientes estos reconocimientos? Muchas voces coinciden en que no lo son.
El cadáver de Blas Infante, arrojado a una fosa común tras su fusilamiento el 11 de agosto de 1936, no ha sido recuperado. Desde 1977, la familia García Caparrós sigue reclamando verdad y justicia: pide la desclasificación de las investigaciones, aclarar responsabilidades y obtener el reconocimiento completo del daño causado. A día de hoy, esas demandas no se han resuelto plenamente.

Símbolos, memoria y compromiso en Casares
Los símbolos andaluces y la memoria histórica forman parte del paisaje cultural de Casares. El 28 de febrero de 1998 la casa natal de Blas Infante (calle Carrera, 31) se convirtió en museo. Desde 2003, cada 5 de julio —fecha del nacimiento de Blas Infante— el municipio convoca los Premios Blas Infante Casares Solidario y destina parte del presupuesto municipal a ayudas al desarrollo.
En 2005, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y al trabajo de investigación del casareño Benito Trujillano Mena, se instalaron monumentos en las fosas comunes del Cerro de la Horca y Arroyo Marín en homenaje a las víctimas fusiladas; en 2011, esa investigación se publicó en el libro Casares en la memoria. En 2016, Casares amplió las celebraciones del 28 de febrero a una semana dedicada a los Símbolos Andaluces. En febrero de 2017, coincidiendo con el 40 aniversario del asesinato de García Caparrós, sus hermanas donaron el DNI de Manuel José a la Casa Natal de Blas Infante, estrechando el vínculo entre ambas figuras del andalucismo. En 2023, el Centro Regionalista Andaluz de Casares fue reconocido como edificio de memoria histórica gracias a una nueva investigación de Benito Trujillano Mena, y en 2024, el municipio recuperó el título “Semana de Andalucía” que ideara Blas Infante en 1931, para denominar la serie de actividades que acompañaron los días previos a la celebración del Día de Andalucía.
Recientemente, en octubre de 2025, se inauguraron las obras de ampliación de la Casa Natal, que incorporan la vivienda colindante para mejorar la exposición del pensamiento y la obra de Blas Infante. Este 4 de diciembre, Casares rindió un nuevo homenaje a Manuel José García Caparrós, con la presencia de sus hermanas, autoridades locales, representantes políticos y un recital poético-musical.

Homenaje en Casares a Manuel José García Caparrós (4 de diciembre de 2025)
Más allá de los símbolos
Los reconocimientos y los monumentos son necesarios, y así se celebran en muchos lugares de la geografía andaluza, pero no deben quedarse en gestos. La conmemoración debe ir acompañada de memoria activa, reparaciones simbólicas y material —investigación, educación y políticas públicas— que respeten y profundicen el legado de quienes dieron la vida por los derechos de Andalucía.
En Casares, el calendario local demuestra un compromiso sostenido en el tiempo: actividades educativas, culturales y solidarias que no solo recuerdan, sino que intentan trasladar a la práctica los ideales infantianos de justicia social y apuesta por la cultura y la educación. Entre ellas, destacan los Premios Blas Infante Casares Solidario —este año han cumplido su 23 edición— por su continuidad y coherencia con el proyecto de un andalucismo inclusivo, solidario y liberador.
Referencias
- Archivo Fotográfico Histórico CTI. Universidad de Málaga
- (1) Extracto del pasodoble «Un cuatro de diciembre muere un malagueño«, comparsa Raza Mora (1978)
