Casares (Málaga)

Mirador de Casares: una vista al siglo XVIII

Una de las fotografías más vistas de Casares es la que puede realizarse desde la propia carretera MA-8300, junto al balcón situado en la barriada de los Ponys. Sin ser una atalaya histórica, pues hasta 1934 Casares no disponía de conexíon por carretera (lo que ha sumido al pueblo en un secular aislamiento que ha condicionado muchos hechos históricos), la ubicación permite una interesante comparativa con el croquis de Casares que figura en las respuestas al interrogatorio del Catastro de la Ensenada enviadas desde Casares en 1752, durante el reinado de Fernando VI.

Este croquis de Casares muestra la villa en el siglo XVIII desde el lado nordeste, donde pueden apreciarse un caserío bastante semejante al actual y algunos elementos del castillo que desaparecieron con las transformaciones que sufrió durante la Guerra de la Independencia. Situado a las afueras del pueblo, aparece el recién construido por aquel entonces convento de capuchinos, con su campana sobre una espadaña, en vez de la torre de planta cuadrada que se construyó en el siglo XX, y un arco que todavía sigue en pie, aunque sin estar unido a la cerca que cerraría todo el complejo conventual.

Croquis de Casares en el Catastro de la Ensenada (1752)

Casares en el Catastro de la Ensenada (año 1752)

Entre 1750 y 1754 todas las poblaciones de la Corona de Castilla fueron sometidas a un interrogatorio constituido por 40 preguntas referentes a sus territorios, habitantes, censos, cultivos, ganados, oficios, etc, como parte de la averiguación para la elaboración del llamado Catastro del Marqués de la Ensenada. Este Catastro debería permitir conocer la riqueza de cada contribuyente como paso previo a una reforma fiscal que impusiera la llamada Unica Contribución, un impuesto que pretendía ser más justo y proporcional a la riqueza de cada cual.

En 1752, la villa de Casares constituye un señorío propio perteneciente al duque de Arcos y sus tierras integran  la vecina localidad de Manilva. Figura en el documento que en el casco histórico de Casares viven unas 600 familias (el equivalente a entre 3.500 y 4.000 habitantes, según otras fuentes documentales). El caserío está formado por 600 casas. Entre los establecimientos, hay un mesón, perteneciente al duque de Arcos, dos mercerías, una carnicería, siete panaderías, ocho hornos, un hospital dedicado para los pobres transeúntes, tres alambiques, una tenería, y un ingenio de azúcar, propiedad del duque de Arcos.

Entre los oficios que practica la población en esta mitad del siglo XVIIII dos mercaderes, un platero de plata, un médico, un cirujano, un boticario, un escribano, cuatro barberos, dos herradores, un corregidor, un maestro de albañilería y dos oficiales, dos herreros, seis zapateros de obra y cuatro de vaca, tres sastres, seis cargadores de molino y otros seis oficiales, un curtidor, un barquero para cruzar el río Guadiaro, seis labradores, 36 peufareros (llevan el ganado) y 300 jornaleros. Figuran también en las respuestas 40 pobres de solemnidad, 16 eclesiásticos, además de los 16 frailes que viven en el convento de capuchinos a las afueras del pueblo.

Plano de la Tierra de Casares (siglo XVIII)

Las tierras de Casares

A mitad del siglo XVIII hay en las tierras de Casares una mina de cobre y diez molinos, que subarrienda el duque de Arcos. Respecto a la producción agrícola, hay zonas de riego para huertas y maíz, de secano para trigo, cebada, viñas, montes y matorrales. Hay olivos, higueras, almendros, algarrobos, naranjos, limones, castaños, nogales, parras, encinas, quejigos y alcornoques, todos plantados sin orden, a excepción de un olivar con 900 pies. Las tierras de riego ocupan 96 fanegas, las de secano ocupan 5.000 fanegas, 1.430 fanegas de monte (con encinas, quejigos y alcornoques) y también hay 3.810 viñas.

Casares produce a mitad del siglo XVIII trigo, cebada, semillas, vino, pasas, aguardiente, aceitunas, higos, frutas, nueces, naranjas, limones, algarrobas, almendras, morales y bellotas.

En la producción ganadera, Casares cuenta en el siglo XVIII con una importante cabaña ganadera de ganado vacuno, ovino y caprino, fundamentalmente, y numerosas colmenas. También se incluye una relación de los propietarios de burros, caballos, yeguas y cerdos.

Fuente: “Casares en las respuestas del Catastro de la Ensenada. s.XVIII” (Javier Martos, 10/1/2012)