Castillo de Casares

Castillo de Casares. Guerra de la Independencia

El pueblo de Casares se encuentra ubicado sobre una peña rocosa situada entre la costa y la Serranía de Ronda, en una posición geoestratégica que permite tanto la defensa natural que infiere este colosal risco como el refugio de su población en los espacios colindantes serranos: Sierra Crestellina, el Monte del Duque o Sierra Bermeja. Esta localización, que aseguraba el control del bajo Genal-Guadiaro desde el Estrecho de Gibraltar o desde el reino de Sevilla hacia el reino nazarí de Granada a través de su frontera en el río Guadiaro, justificó la construcción del castillo hacia el siglo XIII en la meseta situada en la parte alta de la Peña (la Planá). Y esta misma ubicación entre la Serranía y el Estrecho también jugó un papel geoestratégico durante la Guerra de la Independencia. Así pues, aunque el castillo de Casares es de origen andalusí, gran parte de sus restos fueron refortificados por las tropas españolas del general Ballesteros a principios del siglo XIX, de forma que resistieron los ataques de las tropas francesas hasta el punto de que Casares no fue tomado por las mismas.

Además de la refortificación del Castillo, existen otras construcciones de la misma época en el término municipal de Casares, que contribuyeron a que la villa resistiese la invasión francesa: la ermita de Santa Catalina, el Torreón de Moncayo y principalmente el fuerte de Quirós (o de Ballesteros).

Casares y sus inmediaciones por el Estado Mayor de la 1ª División del 14 Ejército (Año 1813)

La refortificación del castillo de Casares en el siglo XIX

Estamos fortificando esta villa y proveyendo de viveres al castillo. En Igualeja ha habido una accion gloriosa en que han muerto muchos franceses. El ejemplar del periódico El Conciso de Cádiz de 26 de diciembre de 1810 daba eco a esta noticia de fecha el 12 del mismo mes escrita desde Casares que refleja lo que a la postre sería la reconstrucción durante la Guerra de la Independencia de las murallas del castillo de Casares. El plano titulado Casares y sus inmediaciones y cuya autoría corresponde al Estado Mayor de la 1ª División del 14 Ejército, aporta un dato significativo en su leyenda A: “Entrada al Pueblo cerrado que llaman Castillo” lo que denota la entidad que debió tener en su momento esta fortaleza que ocupa la parte alta de un promontorio calizo, la Peña de Casares, que aporta una protección natural adicional a una fortificación de la que no existe una datación exacta sobre su fundación.

Con la refortificación se sacrificaron las partes altas de las torres medievales, puesto que podían ser objetivos para la artillería enemiga. Las propia plataforma de estas torres adquiría una nueva función a nivel de rasante como punto artillero y los aljibes medievales se reconvirtieron en polvorines, aprovechando su condición subterránea.

La documentación de la época refiere que, tras las reformas del siglo XIX, el castillo tenía dos puertas (la de la Villa y del Arrabal) y diez baterías en todas las direcciones (fundamentalmente en Este y Sur), con cañones de distintos tamaños, de hierro forjado o bronce, obuses y culebrinas: batería de la Puerta de la Villa, Castillarejo, de Ntra. Sra. del Rosario, del Smo. Cristo Altar Mayor, 1ª de Pepe Largo, 2ª de Pepe Largo, de la Puerta del Arrabal, 1ª del Castillo Alto, 2ª del Castillo Alto y de Linares.